domingo, 18 de diciembre de 2016

Panettone


A mí nunca me ha gustado el panettone. Me parece una masa sosa y con menos gracia que una col hervida. Pero me he dado cuenta de que lo mismo me pasaba con el roscón de Reyes (bueno, éste al menos tiene la gracia de la sorpresa), hasta que empecé a hacerlo yo en casa y descubrí lo delicioso que puede llegar a ser. Pero como el roscón no se puede hacer hasta el cinco de enero (considero una vulgaridad eso de vender roscón desde finales de noviembre) y estaba impaciente, he decidido hacer un panettone que es típico de toda la Navidad y así descubro si su insustancialidad se debe, como sospecho, a la masificación y poca gracia con que se elabora todo lo industrial.

Ingredientes:
Para la masa madre:
  • 70 gr de leche tibia
  • 20 gr de levadura fresca de panadería o un sobrecito de levadura seca de panadería.
  • 1 cucharada de azúcar
  • 130 gr de harina de fuerza

Relleno:
Depende del gusto de cada uno. Se puede hacer con pasas mojadas en ron, frutas escarchadas, chocolate, frutos secos, frutos pasos, o una mezcla de lo que más nos guste.  Yo he echado:
  • Nueces peladas.
  • Naranja confitada en trocitos.
  • Pepitas de chocolate negro

Masa:
  • 100gr de azúcar
  • la piel de 1 naranja y la de una mandarina. Se puede echar también limón o lima; una fruta sola o la mezcla que más nos guste.
  • 60gr de leche
  • una cucharada de miel 
  • 2 huevos
  • un sobre de levadura seca de panadería (se puede echar también fresca, pero yo a la masa le he puesto seca como hago en la hogaza)
  • 30-40gr de agua de azahar y/o vainilla (a mí la vainilla no me gusta).
  • 450gr de harina de fuerza
  • una pizca de sal
  • 100gr de mantequilla a temperatura ambiente y en trozos
Modo de preparación:
La masa madre:
Se mezcla en un bol la leche tibia con la levadura y se disuelve bien.


Se añade el resto de los ingredientes y se mezclan hasta formar una bola. He añadido una pizca de agua porque costaba unirlo.



Se tapa con film transparente y se deja en un sitio al resguardo de las corrientes. Yo lo guardé en un armario.


Al cabo de una media hora, habrá doblado su tamaño y podemos continuar con nuestro panettone.


La masa:
Mientras crecía la masa madre rallé la naranja y preparé los ingredientes del resto de la masa. 
Tras fermentar la masa madre se mezclan los ingredientes de la masa en el bol donde se vaya a amasar. Yo lo hice en la thermomix, pero s epuede hacer en un procesador de alimentos con el accesorio de gancho para amasar o a mano.
Empezar poniendo los huevos, la mantequilla y el azúcar.


Después la leche y la ralladura de naranja.


La levadura.


Y el fermento o masa madre.



Después se echa la miel y la harina (la miel no se ve porque quedó debajo de la harina)


Ahora se amasa durante unos 20 minutos y después se pone en un molde con las paredes engrasadas. Se tapa con film transparente y se pone de nuevo al resguardo de corrientes. Yo lo he metido en el horno apagado. 
No hice foto según terminé de amasarlo, pero a la media hora ya había crecido bastante.


Al cabo de dos horas, se salía del molde que creo que era un poco pequeño.


La foto es bastante mala, pero es la única que tengo de esta fase. Aún lo tuve otra media hora y después lo saqué. Al quitarle el film bajó bastante.


Ahora, dependiendo del tamaño del molde, lo dividiremos o lo dejaremos entero. Yo tenía moldes de 400 gramos y es perfecto para dos panetones. Yo metí la pata e hice tres; uno de ellos birrioso y los otros dos escasos. No tuve en cuenta que al estirar y perder el aire, merman mucho. errores de novata.
Tomamos cada una de las partes en que lo hayamos dividido y la estiramos con el rodillo. Aunque no quede una forma perfecta no importa. Se cubre con el relleno. Se enrosca sobre sí mismo y con el rulo resultante se hace una especie de rosquilla y se mete en el molde con la unión hacia abajo.









Se vuelve a dejar elevar otras dos o tres horas hasta que la masa llegue a la superficie. Si se tiene prisa, se puede poner en el horno a 40 grados con el ventilador. A mí no me ha subido lo suficiente porque era poca masa para cada molde.



Se barniza con huevo si queremos que tome brillo, o se deja tal cual y se mete al horno precalentado a 180 grados durante 45 minutos. Yo no puedo poner calor solo abajo por lo que puse una bandeja de horno por encima para que no se me quemara en exceso por arriba. Aun así, quedó más oscuro de lo que me hubiera gustado


Pero está buenísimo y, en efecto, es un dulce tan rico o más que el roscón. El relleno lo hace muy especial. En realidad, el roscón clásico, el que no va relleno de nada, es menos sabroso que el panettone que siempre lleva algo dentro de la masa y que puede ser muy variado. Son dos dulces exquisitos, pero hay que probar uno casero y huir de los fabricados en masa. Incluso los de las mejores pastelerías, siempre me han decepcionado. 

*Fotos propias.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Lasaña vegetariana


Este es un plato sencillo y muy versátil pues como todos los de pasta, sirve tanto para primero como para segundo. O como es más habitual en mi casa, como plato único.
Ingredientes:
  • Láminas de pasta para lasaña. Yo uso las que se remojan en agua y no requieren cocción. La cantidad dependerá de la fuente que se vaya a usar y de las capas que se quieran poner.
  • Calabacín.
  • Cebolla.
  • Salsa de pisto casera o de lata. Yo, en este caso usé de lata de una marca buena y añadí un poco de tomate frito casero que tenía de una pizza del día anterior.
  • Queso en lascas. Recomiendo un queso fuerte italiano tipo parmesano o pecorino, pero puede ser un buen queso manchego o similar. Yo prefiero hacer las lascas yo misma pues los que se compran ya troceados no saben a nada.
  • Rúcula.
  • Tomates cherry o normales.
Modo de preparación:
Lo primero, entre una y dos horas antes de empezar con la receta, es cortar el calabacín en rodajas como de un centímetro. Esto es fácil de hacer con el cuchillo, pero la mandolina ahorra mucho tiempo, (sobre todo luego a la hora de cortar la cebolla). Se pone sal en cada rodaja y se deja en un escurridor sobre un plato. 

Así hay que tenerlo una hora por lo menos porque conviene que las rodajas se ablanden y pierdan agua.
Para empezar la receta lo primero es poner en remojo, en agua fría, las láminas de lasaña y mientras, se va preparando el resto.

***


Hay que tocar las láminas cada cierto tiempo y cuando estén tiernas y se doblen con facilidad, se sacan y se extienden sobre un trapo y se pueden cubrir con otro para que se absorba el agua.

***

Se corta la cebolla en rodajas finas con una mandolina o con un cuchillo y se pone en la sartén con un poco de aceite y un poco de sal.


Se va pochando lentamente para que se ablande y tome color sin llegar a quemarse. A la vez irá perdiendo volumen por lo que conviene no quedarse corto a la hora de preparar la cantidad de cebolla.



 Ahora se sacan los calabacines que estarán tiernos y se ponen sobre un trapo o sobre papel de cocina bien extendidos.


Se cubren con otro trapo o papel para que se absorba el agua. Igual que con las láminas de lasaña.


Se echa un poco de aceite en la sartén y se van haciendo las rodajas a la plancha, procurando que no se quemen.





Se prepara el pisto. Yo solo tuve que sacarlo de la lata y añadirle el tomate casero mío.
Se empieza a montar la lasaña. Se empieza poniendo un poco de aceite en el fondo de un recipiente pyrex y se cubre con láminas de lasaña y sobre ellas, rodajas de calabacín, encima cebolla pochada y se cubre con el pisto. Se repite cuantas veces se quiera.




Como veis, este no es mi famoso recipiente pyrex en el que hago mis bizcochos. Este es uno pequeño que tengo y que utilizo para hacer lasaña o canelones para una o dos personas cuando no quiero que me sobre nada. Si es para dos personas no puede ser plato único, lógicamente. Es tan pequeño que se cubre casi con una única lámina como se ve en la foto.
La terminación se puede hacer con láminas de pasta o con tomate, como se prefiera o permita la cantidad de pasta. Yo terminé con pasta. 
Ahora se cubre con las lascas de queso.



 Se echa por encima rúcula. No he probado pero con albahaca tiene que estar muy bueno también.


Por último, se ponen los tomates cherry partidos en mitades. Si son tomates grandes, se partirían en rodajas.


Y se mete al horno hasta que esté hecho. Como teníamos hambre y el plato tenía una pinta muy buena, me olvidé de hacer foto recién sacado del horno. Me acordé cuando ya había servido una ración y así quedó el plato final.



Un plato rico y sano que gusta a los niños, es una manera cómoda de que coman verduras, y resulta fácil para un día que nos apetezca hacer algo un poco distinto y darnos un capricho que no solo a los niños les gusta la pasta.

*Fotos propias, excepto las que tienen asteriscos debajo que son de la red. Me olvidé de hacer fotos a las láminas en remojo y escurriendo.

domingo, 24 de julio de 2016

Paquetitos de sobrasada y queso crema.


Estos paquetitos los improvisé porque tenía cuatro láminas de masa filó que me habían sobrado de otra receta y no quería que se secaran por lo que decidí hacer este aperitivo. Son de sobrasada y queso crema, están deliciosos y van muy bien para aperitivo de cenas con amigos o cuando te quieras dar un capricho. Se hacen con masa filo, una masa que yo tenía abandonada porque pensaba que era muy difícil de trabajar al ser tan sumamente fina, pero que ha resultado fácil y de un resultado espectacular como descubrí cuando la usé por primera vez para hacer Baklava
Ingredientes:

  • Masa filó (yo tenía cuatro láminas)
  • Sobrasada de buena calidad ( a mí me la traen de Mallorca y es casera)
  • Queso crema de untar.
  • Mantequilla fundida y/o aceite (yo unto unas de aceite y otras de mantequilla, pero se puede hacer todo con mantequilla o todo con aceite)
Modo de preparación
Se mezcla la sobrasada con el queso crema. La mezcla depende de que queramos el sabor más fuerte o más suave. Yo fui echando sobrasada y queso hasta que conseguí un sabor que me gustó.


Se corta cada lámina de masa filó en cuatro trozos.
Se pone uno sobre la zona de trabajo, se unta con mantequilla o aceite y se dobla en dos por la zona untada.


Se pone en medio una porción de la mezcla de sobrasada y queso


Se dobla con la forma deseada para hacer paquetes de distinta forma.


Forma de caramelo




Forma de paquete.

Ahora se van extendiendo sobre la bandeja del horno cubierta de papel de hornear.


Se ponen a unos 200 grados y se tienen en el horno hasta que tengan color dorado.


Es un aperitivo muy rico, fácil de hacer y que se puede preparar con múltiples rellenos. También se pueden hacer para postre si el relleno es dulce: crema pastelera, mermelada, etc.

*Fotos propias, excepto la primera y la última que son de la red. Me olvidé de hacer foto tras sacarlos del horno. Los amigos habían llegado y había hambre.